Quien era Chico Mendes?
Por Jorge Cappato
El padre de Chico, Francisco Mendes, llegó en 1926 al remoto
Estado de Acre, en la selvática y aislada Amazonia occidental
lindante con Bolivia y Perú, para trabajar elaborando caucho
obtenido de las heveas (1). Venía huyendo de
la extrema pobreza del "sertón" en el desertizado Estado de
Ceará -el otro vértice del Brasil. Llamativamente, los Mendes
habían luchado allí contra el trazado de una carretera que trajo
una avalancha de flagelados (2 ), otra de las
razones que les obligó a emigrar.
Mendes se instaló en el seringal (3 ) Santa
Fe, cercano a la población de Xapurí y se transformó en seringueiro
(4 ). Había que navegar cinco semanas por los
ríos Purús y Acre, afluentes del río Amazonas, para llegar desde
Manaus hasta Xapurí. Alli, un seringueiro debía "sangrar" entre
100 y 200 heveas por día para obtener su sustento (5
). A siete horas remando desde su seringal estaba la "colocacao"
donde vivía Iraci Lopes Filho, hija y nieta de seringueiros,
que sería la madre de Chico.
Francisco (Chico) Mendes nació la noche del 15 de diciembre
de 1944 en la colocacao Pote Seco del seringal Porto Rico. Se
crió en un ambiente donde predominaba el analfabetismo, el abandono,
el aislamiento, las carencias de todo tipo y la sobreexplotación.
En 1945 terminó la Batalla del Caucho al caer la demanda creada
por la Segunda Guerra Mundial y la situación en Amazonia empeoró.
Los norteamericanos abandonaron los muelles y aeropuertos, y
los seringueiros se vieron obligados a malvender el caucho a
mercaderes ambulantes arriesgándose a violar la obligación de
vender sólo a los seringalistas (6 ). El diario
A Provincia do Pará calculó que de los 50.000 "soldados del
caucho" censados, 23.000 habían muerto "sin pan y sin cuidados
médicos".
Chico tuvo la suerte de conocer a Euclides Fernández Távora,
un refugiado político en Amazonia. A los 14 años aprendió con
él a leer y a escribir, valiéndose de revistas y diarios viejos,
enterándose de lo que sucedía en el mundo gracias a una radio
de onda corta que Euclides había traído consigo. Hacia 1970
el presidente brasileño Medici decide construir una carretera
Transamazónica de 5.000 kilómetros para ofrecer "una tierra
sin hombres a los hombres sin tierra". Sin embargo ni la tierra
era fértil, ni estaba vacía: allí estaban los indios, los ribeirinhos,
los seringueiros, gente que vivía de y cuidaba la selva. Las
carreteras impactaron sobre 96 tribus. Sólo los nambiqwara,
admirados por el antropólogo Lévi-Strauss, se redujeron de 20.000
a unos 650, después del trazado de la BR-364. El padre Turrini,
misionero de Rio Branco, reveló que de cada mil niños nacidos
en Acre, 838 morían antes del primer año de vida.
La deforestación masiva y los incendios intencionales se extenderían
durante las dos décadas siguientes alentados por los fazendeiros
(7 ) y los garimpeiros (8
). Los bosques milenarios eran reemplazados por haciendas y
fincas de dudosa rentabilidad y más dudosa duración. En Amazonia
la expansión agrícola es insustentable, la hacienda es cebú
importado de India -para las hamburguesas de los Mc Donald's
de Texas, por ejemplo; y cuando llueve el frágil suelo, desprotegido,
se erosiona rápidamente.En pocos años las fincas abandonadas
de Amazonia, como los campos agotados de Mato Grosso, se parecen
a un semidesierto. Mientras, los indios y los seringueiros emigran
para hacinarse en los ghettos de las chabolas y las favelas,
desarraigados y sin trabajo.
En los años '70 se fraguaban y adulteraban títulos de propiedad,
y se otorgaban títulos sin importar que fueran territorios indígenas
o habitados durante décadas por familias de seringueiros. Los
fazendeiros quemaban la selva para "ponerla a trabajar" mientras
obtenían la propiedad sobre cientos de miles de hectáreas y
reclamaban subvenciones estatales. Los incendios pasaron de
esporádicos a masivos. En el paroxismo de la destrucción los
aeropuertos se cierran por las humaredas. Rondonia y Acre ardían
por los cuatros costados aprovechando cada año la temporada
seca (9 ).
"No firméis nada!, decía Chico a los seringueiros. "Esta tierra
es vuestra. Cuando la transformáis en dinero, perdéis la posibilidad
de sobrevivir. La tierra es la vida!". Pero los que no firmaban
eran amenazados, desalojados por la fuerza y muchas veces muertos
por los matones enviados por los fazendeiros. La nueva carretera
BR-317 que unía Rio Branco con Xapurí traía consigo una pesadilla:
para quemar la selva los terratenientes paulistas no dudaron
incluso en usar napalm. Quemados los árboles el suelo se erosionaba
y se levantaban nubes de mosquitos desde los charcos, transmitiendo
la malaria. En esos años los misioneros católicos publican el
"Catecismo de la Tierra", explicando los derechos básicos de
los seringueiros. El primer sindicato se formó en 1975. Entre
sus líderes estaban Maia, Wilson Pinheiro y Chico Mendes. Pinheiro
fue muerto por asesinos a sueldo en julio de 1980.
A fines de los '70 el precio del oro se disparó y la "fiebre
del oro" se abatió sobre la Amazonia. En marzo de 1980 había
cinco mil personas trabajando en el garimpo (10
) de Serra Pelada; en 1983 eran 100.000 y seguían llegando para
vivir en condiciones infrahumanas. Se construyeron pistas de
aterrizaje donde se anudaban los circuitos ilegales del oro,
el tráfico de fauna, las drogas y la prostitución. Parte del
oro se refina con mercurio. Por cada tonelada de oro, una tonelada
de mercurio en el ecosistema. Análisis de sangre de indios kayapós
vecinos a los garimpos revelaron que más del 25% tenían un exceso
del letal mercurio, al igual que la totalidad de los peces.
Frente a los avances sobre las tierras ancestrales aparecen
los "empates", movilizaciones de seringueiros y pequeños productores
que comprenden que van a perder su trabajo y su modo de vida
si no defienden la selva. Chico acciona desde el sindicato,
pero cuando se aventura en la contienda electoral no obtiene
los votos ni el apoyo esperados. Es que, al decir de Javier
Moro, Chico "al no ser dogmático, chocaba siempre con los límites
impuestos por las distintas ideologías", la suya "era más una
autoridad moral que política". Sin embargo aprovecha los mitines
electorales para denunciar las talas ilegales, las expulsiones
violentas y los arrestos arbitrarios. En abril de 1983 se casa
con Ilzamar Moacyr y se van de viaje de bodas a un congreso
de la CUT en San Pablo. Después vivieron en una casa prestada.
A principios de los '80 el gobierno de facto impulsa en Brasil
el proyecto del Polonoroeste destinado a "poner en producción"
25 millones de hectáreas sobre la frontera con Bolivia; para
ello hubo que alargar 1.200 kilómetros la BR-364 uniendo Cuiabá,
capital de Mato Grosso, con Porto Velho, capital de Rondonia.
El Banco Mundial y el BID, desoyendo a sus propios expertos
medioambientales, fueron los financiadores. Los pronósticos
eran claros; después de la BR-364: aniquilamiento de los indígenas,
devastación de la selva, extinción de especies, erosión de los
suelos, desastre social y económico. Poco más tarde se construye
Tucuruí, en ese momento la cuarta represa hidroeléctrica más
grande del mundo, sobre el río Tocantins, un afluente del Amazonas,
considerada hoy un desastre ambiental, sanitario y social. Después
seguiría otro descalabro total: el de la mega-represa de Balbina,
construida para dar electricidad a la zona industrial de Manaus.
Estos hechos promovieron proyectos de legislación ambiental
en los Estados Unidos, exigiendo estudios de impacto antes de
la financiación de este tipo de obras; "fáciles de manipular,
pero al menos un buen principio", dijo entonces Barbara Bramble,
quien desde la National Wildlife Federation conocía y apoyaba
la lucha de Chico, junto a Bruce Rich, Blackwelder, Steve Schwartzman
y otros ecologistas norteamericanos. Ellos comenzaron una tarea
de lobby en el Congreso, mientras cuestionaban al Banco Mundial.
El Departamento del Tesoro pidió explicaciones al BM por primera
vez. Goodland y Price, asesores del BM, dieron informes contundentes
sobre los desastres medioambientales y sociales financiados
por el Banco.
Entretanto Adrian Cowell, un cineasta británico, conmocionaba
al mundo con una serie titulada "La década de la destrucción",
filmada en Amazonia; que incluye "Apostando al desastre", un
documental con imágenes escalofriantes de los incendios y las
consecuencias dramáticas después del asfaltado de la BR-364.
Se juntaron firmas para una carta al BM, desde ONGs hasta el
Bundestag alemán. Poco después se logró la victoria de bloquear
temporariamente fondos del BM; hasta que en 1985 el gobierno
de Brasil cumplió con demarcar un territorio para los indígenas
y la BR-364 siguió adelante.
Tony Gross y Mary Allegretti, una antropóloga de Brasilia
que había conocido a Chico y trabajado en la selva, refuerzan
el movimiento internacional para llamar la atención sobre Amazonia.
En esa época, Chico rescató de las reuniones de los seringueiros
la idea de las "reservas extractivas": áreas donde se aprovecharía
no sólo el caucho nativo sino también la recolección de frutos
y medicinas silvestres -1.400 plantas selváticas contienen principios
activos contra el cáncer, por ejemplo. Se demuestra que una
hectárea de selva produce -sólo en caucho, nueces, resinas y
frutas- mucho más que una hectárea dedicada a la ganadería.
Además de que estas reservas garantizan la conservación del
bosque y las poblaciones tradicionales (11
).
En 1987 Chico, alentado por Mary, Adrian y Steve, viaja a
los Estados Unidos. Habla con directivos del BM y del BID, y
explica la idea de las reservas extractivas mientras critica
las carreteras transamazónicas. Poco después, en Washington,
mantiene una serie de entrevistas incluida una reunión clave
en el Senado. Luego el senador Kasten pedirá explicaciones a
los Bancos sobre los desastres en Rondonia y Acre. La gira fue
un éxito; pero también desató reacciones adversas, sobre todo
entre los terratenientes de Brasil.
Entretanto, a mediados de 1987, el satélite NOAA-9 detecta
grandes quemas en la Amazonia. Esa temporada, a los lados de
la BR-364 hubo más de 200.000 incendios provocados: dos veces
la superficie de Suiza estaba ardiendo. Setzer, el investigador
brasileño que había seguido atónito las imágenes satelitarias
en su computadora, calculó que los incendios habían inyectado
en la atmósfera más de 500 millones de toneladas de carbono;
equivalente al 10% del aporte mundial de gases de efecto invernadero
que afectan el clima, cada año (12 ).
En junio de 1987 Chico recibe el Premio Global 500 de las
Naciones Unidas, lo que lo catapulta al interés internacional.
Aunque el gobierno del Brasil y los medios de su país lo ignoran,
Chico recibe el premio en Londres con cobertura de la prensa
internacional. Poco después recibe en Nueva York el premio de
la Better World Society, creada por Ted Turner, el dueño de
la CNN. Chico calculó que con lo que costaba un desayuno en
el Waldorf Astoria una familia de caucheros vivía cuatro meses.
El obispo Grechi apoya las propuestas de Chico y su oposición
al estilo de "desarrollo" que se pretende imponer salvajemente
en Amazonia. En noviembre de 1987 Chico habla en la Asamblea
Legislativa de Acre. Se inicia la resistencia y un "empate"
histórico en el seringal Cachoeira frente a los intentos de
tala y colonización agrícola. Chico impulsa la expropiación
para convertirla en reserva extractiva. En junio de 1988 el
Ayuntamiento de Río le entrega las llaves de la ciudad: es el
primer reconocimiento público en su propio país. Pero llega
tarde; la violencia de los terratenientes en Acre crece. Luego
de un nuevo asesinato de un líder seringueiro el gobierno federal
decreta que los seringales Cachoeira, Sao Luis do Remanso, y
dos más, se conviertan en las primeras reservas extractivas
de Brasil. El clima de represalias creado por los fazendeiros
no se detiene. El 6 de diciembre de 1988, en San Pablo, Chico
participa en un seminario sobre Amazonia organizado por la Universidad.
Allí pronuncia el célebre discurso que termina diciendo: "No
quiero flores en mi tumba porque sé que irán a arrancarlas a
la selva. Sólo quiero que mi muerte sirva para acabar con la
impunidad de los matones que cuentan con la protección de la
policía de Acre y que desde 1975 han matado en la zona rural
a más de 50 personas como yo, líderes seringueiros empeñados
en salvar la selva amazónica y en demostrar que el progreso
sin destrucción es posible". El 22 de diciembre de 1988, en
su casa de Xapurí, Chico recibe en el pecho el impacto de un
disparo hecho a corta distancia, desde la oscuridad.
*Pregunta que, aunque cueste creerlo, muchos siguen haciendo.
Información básicamente extractada de "Senderos de Libertad",
de Javier Moro, Editorial Seix Barral, Barcelona, 1993; 515
páginas.
Notas:
1. Heveas: árbol del que se extrae la savia,
el látex con que se fabrica el caucho nativo, con una técnica
artesanal.
2. Flagelados: personas sin trabajo, hambrientos,
refugiados ambientales víctimas de la sequía.
3. Seringal: área o propiedad de seringas
-el árbol del caucho; tiene un diseño particular con senderos
dentro de la selva.
4. Seringueiro: cauchero, trabajador del
caucho.
5. Sangrado: acción de rasgar la corteza
de la hevea; no demasiado profundo para no dañar el árbol.
La savia que mana del corte se recoge en un recipiente llamado
tigelinha. Después el látex es ahumado por el seringueiro,
quien le da forma de bola.
6. Seringalista: propietario de un seringal;
los seringalistas castigaban con violencia la venta del caucho
a otros acopiadores.
7. Fazendeiro: dueño de una fazenda; hacendado;
terrateniente.
8. Garimpeiro: buscador de oro.
9. Temporada seca: se aprovecha para provocar
incendios, como modo rápido y barato de deforestar. De allí
el título de "Temporada de incendios" para el filme que relata
la vida Chico Mendes y que hoy se consigue en video.
10. Garimpo: lugar o yacimiento donde se
busca oro; habitualmente primero se arrasa la selva.
11. El nombre de reserva extractivista
pertenece a un seringueiro: "somos extractivistas". Estas
reservas aumentan su valor si se incluyen servicios ecológicos
como la protección del suelo y la regulación del ciclo del
agua.
12. En un reciente informe del Environmental
Defense Fund (EDF), Steve Schwartzman advirtió que entre 1991
y 1994 los incendios en Amazonia arrasaron unos 25.000 kilómetros
cuadrados cada año. Entre 1996 y 1997 los incendios aumentaron
un 28% afectando los Estados de Para, Tocantins, Rondonia,
Maranhao y Mato Grosso -donde se produjeron la mitad de los
24.500 incendios registrados en 1997. En febrero y marzo de
1998 los incendios en Roraima fueron los mayores de su historia,
mientras ardían áreas del Cerrado, del Parque Nacional Araguaira
y del Parque Indígena Xingú.
Síntesis, redacción y notas: Fundación Proteger
Contact: rios.proteger@arnet.com.ar